Contabilidad y cumplimiento2 min de lectura

Para que los números den, hay que saber elegir el contable

Los “trucos contables” casi siempre terminan siendo ilegalidades. La mejor práctica es la más sencilla: hacer las cosas por el librito.

Durante mi experiencia como consultora he oído hablar de muchos trucos contables. Soy muy curiosa y siempre pido que me los expliquen hasta el más mínimo detalle. La mayoría de las veces no son más que ilegalidades. Algunas muy elaboradas y otras bastante burdas, pero ilegalidades al fin.

Como estamos convencidos de que hacer las cosas como establece la ley es el camino más seguro y exitoso para una empresa, siempre persuadimos a nuestros clientes al respecto. Hace un tiempo llegó a nuestras oficinas una pequeña empresaria.

A pesar de ser muy optimista y emprendedora, estaba desconsolada. Por una mala recomendación de un mal contable, invirtió lo que había cobrado de ITBIS en unos materiales que necesitaba. Luego, los nuevos ingresos no le alcanzaron para reponer lo que había tomado “prestado”.

Afortunadamente, lo que tuvo que pagar de mora no fue tanto. ¡Pudo ser mucho peor! El mismo día que nos conocimos le recomendé la mejor práctica posible para que los impuestos no la volvieran a sorprender. La implementó de inmediato y nunca más ha tenido problemas.

Ustedes también pueden ponerla en práctica; es muy sencillo: separen el ITBIS desde el primer día. Abran una cuenta bancaria a la que transfieran de inmediato lo cobrado por ITBIS y manténganla exclusivamente para esos fines. En caso de que generen compras, ese ITBIS les sirve de ahorro.

Como pueden ver, esta práctica ofrece ventajas por todos lados y, lo más importante de todo, logramos lo que queremos haciendo las cosas por el librito.

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